Te encontré una noche vestida de recuerdo,
intentando aparecer,
intentando quedarte.
Y las horas pasaban,
como haciéndose cómplices de ti,
como deseando forzarme a sentir,
como intentando habitar mi almohada.
Te encontré besándome la razón,
en un insistente intento de enamorarla,
intentando introducirte en mis intentos,
intentando vaciarte en mi alma.
Y en cada intento,
la vida parecía quedarse congelada,
entre tanto testarudo intento
de encontrarnos de madrugada.
Y nuestro silencio solamente nos alejaba,
intentando soñar un nuevo sueño,
uno que no deje el corazón herido
y el alma enamorada.
Y en cada intento te perdía,
o me perdía yo en él,
y mascullaba desiertos
como intentando apartarme de cada alborada.
Te encontré una noche, vestida de olvido,
de recuerdo fallido,
de instante fortuito que se pierde en el vacío.
Y las horas pasaban lentas,
como haciéndose enemigos,
como derrocando las instancias correctas
para disolvernos de a poco; castigo.
Te encontré besándome la desazón,
en un incipiente deseo de hacerlo;
como intentando convertirte en solitaria canción,
como haciéndote lluvia, lago, desierto, invierno.
Y en cada intento te encontraba
haciendo de cada canción una morada,
arremolinando sentimientos para desaparecerlos.
Y en cada intento volvía a claudicar,
al darme cuenta que no importaban los intentos,
si no te conseguía alejar,
o hacerte a mi lado.
Te encontré una noche vestida de soledad,
intentando destronar tanto triste intento,
intentando desnudar las ilusiones
para dejarlas en el hueso.
Y así te encontré,
intentando intentar
no intentar más que tus besos.
El lenguaje de mi alma. Amor, dolor, nostalgia, esperanza. Simplemente, sueños...Sueños Insurrectos.
Bienvenido.
El alma dice lo que la boca no se atreve; y en este espacio he decidido desnudarme el alma para hablarle al amor y a lo que con él llega o deja de llegar. Amor: Hermano, amigo, rival, tirano; en estas líneas te escribo...