Bienvenido.

El alma dice lo que la boca no se atreve; y en este espacio he decidido desnudarme el alma para hablarle al amor y a lo que con él llega o deja de llegar. Amor: Hermano, amigo, rival, tirano; en estas líneas te escribo...

Visitantes

Seguidores

domingo, 4 de septiembre de 2011

PORQUE SÍ

Te quiero, no por nada en especial; te quiero porque sí.
Te quiero por la forma en que sonríes cada vez que ves el sol salir,
te quiero por la forma en que me miras,
por la forma en que suspiras,
por la forma en que te abalanzas sobre mí.

Te quiero, no por nada en especial; te quiero porque sí.
Te quiero por la forma en que me abrazas,
por la forma en que me besas,
por la forma en que me haces sentir.

Te quiero, no por nada en especial; tan sólo porque sí.

Y no es que busque realmente una razón para quererte así,
es sólo que pensándolo, sólo te quiero porque sí.
Así, sin razones de peso, sin excusas, sin cosas que decir;
te quiero, sólo por eso; te quiero, sólo porque sí.

Y así te siento, profundamente, serena y agitadamente;
te siento presente, aún cuando estás ausente.
Y así te quiero, apasionadamente, cuerda e insanamente;
te quiero, sólo por eso, sólo porque sí.

Te quiero, no por nada en especial; te quiero porque sí.
Y quiero quererte hasta que explote mi mente,
hasta que el cuerpo se hinche,
hasta que el alma se escape.

Y quiero quererte hasta que no quede aliento,
hasta que mi cuerpo inerte deje de tenerte dentro;
hasta que la vida se me seque con la sangre.

Te quiero, no por nada en especial; te quiero porque sí.
Y así queriéndote, me importa poco todo;
y camino por el mundo recitándole al viento
precisamente eso, que te quiero.

Y así queriéndote, el camino es más ligero,
suena mejor el canto del jilguero;
y el vino sabe más, y menos sabe este ajetreo.
Te quiero, no por nada en especial;
sólo te quiero...

Porque sí.