Existes.
Existes en mi mente solamente, en mi alma, en mi corazón.
Existes en los huecos de mi razón y los vacíos de mi intelecto.
Existes.
Existes en mi más profunda tristeza y en mi mayor alegría.
Existes y persistes, más insistes en no presentarte, en no aparecerte, en no repetirte.
Estás, como la perfecta ensoñación de una realidad inexistente más allá de mi imaginación. Estás, como el sueño que un día se materializó en el reino de mis fantasías más inimaginables y mis deseos más incomprensibles. Estás, ahí; en ese lugar que sólo existe para mí.
Pero estás ahí. Existes, amor; existes como el eterno motivo para seguir queriendo amar. Existes como el perpetuo deseo a alcanzar, como la estrella siempre lejana, pero que ilumina mis más obscuras noches.
Existes.
Existes en mi mente solamente, en mi alma, en mi corazón.
Existes en los huecos de mi razón y los vacíos de mi intelecto.
Existes en el silencio de mis labios que gritan tu amor.
Existes en el canto de las aves que callaron el día que decidiste existir.
Existes.
Existes, amor; existes en mí.
El lenguaje de mi alma. Amor, dolor, nostalgia, esperanza. Simplemente, sueños...Sueños Insurrectos.
Bienvenido.
El alma dice lo que la boca no se atreve; y en este espacio he decidido desnudarme el alma para hablarle al amor y a lo que con él llega o deja de llegar. Amor: Hermano, amigo, rival, tirano; en estas líneas te escribo...