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El alma dice lo que la boca no se atreve; y en este espacio he decidido desnudarme el alma para hablarle al amor y a lo que con él llega o deja de llegar. Amor: Hermano, amigo, rival, tirano; en estas líneas te escribo...

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martes, 22 de marzo de 2011

PODRÍA

Podría observarte por el resto de mi vida. Podría mirar tu cara durante mil años. Podría en tu imagen perderme por el resto de mis días, de mis noches, de mis tristes desencantos. Podría observarte por el resto de mi vida. Podría mirarte sin cesar, sin pausa, sin descanso. Podría convertirme en sol, para en tus ojos convertirme en ocaso. Podría, bien podría verte, verte por el resto de mi vida.

Podría besarte por el resto de mi vida. Podría besar tu boca durante otro milenio. Podría convertirme en colibri para libar las mieles de tu flor divina. Podría morderte, lamerte, besarte sin cesar por milenias, hasta el final de los años. Podría convertirme en mariposa para libar las mieles de tu flor de maravilla. Podría, bien podría besarte, besarte por el resto de mi vida

Podría, bien podría hacerte mía, toda mía, sólo mía por el tiempo que dure el resplandor del sol, de los astros, de ésta y de todas las galaxias vecinas. Podría ser tu amor por lo que le quede al universo de vida. Podría, bien podría hacerte mía, para ser de tí también por el resto de la eternidad del alma mía. Podría, bien podría hacerte mía.

Y es que es tanto amor lo que por ti yo siento, que tanto amor a amarte obliga. Obliga a amarte en vigilia, cuando estoy despierto; o a amarte inconscientemente, estando en sueños. No me alcanza para amarte, para besarte, para mirarte; para tenerte conmigo no es suficiente sólo esta vida. Podría, amarte en esta, en la siguiente o en las miles de vidas que le sigan.

Podría; bien que podría...