Quise recorrerte toda,
de los pies a la cabeza,
del crepúsculo a la aurora.
Quise recorrer toda,
tus cimas, tus valles,
tus praderas y ciudades.
Quise recorrerte toda,
recorriendo poco a poco cada despertar,
cada amanecer, cada mañana;
recorriendo poco a poco
cada suspiro de humedad.
Quise recorrerte toda,
recorriendo poco a poco cada sensación,
cada encuentro en cada habitación;
recorriendo cada sueño que inventabas,
cada sueño que creabas en cada despertar.
Quise recorrerte toda,
desde las yemas de los dedos
hasta el final de tu eternidad.
Quise recorrer tus días nublados,
tus días soleados,
tus días de sequía y de humedad.
Quise recorrerte toda,
de los pies a la cabeza,
del crepúsculo a la noche, al despertar.
Quise recorrer cada una de tus letras,
cada uno de tus espacios,
cada uno de los silencios por pronunciar.
Quise recorrerte toda
y me dejaste esperando,
tratando de olvidar que te quiero tanto,
tratando de adormecer mi deseo de amar.
Quise recorrerte toda,
y me dejaste esperando
que llegara el día de abrazar
cada uno de tus sueños de realidad.
Quise recorrerte toda, mujer;
recorrerte la vida en compañía,
recorrerte la eternidad.
Quise recorrerte toda...
y me quedé recorriendo
mi sueño de tener
tu eternidad.
El lenguaje de mi alma. Amor, dolor, nostalgia, esperanza. Simplemente, sueños...Sueños Insurrectos.
viernes, 1 de marzo de 2013
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Hermoso, con ese reclamo inusitado, culpandola a ella, por no dejarte alcanzar, si la dejas te alcanza, pero no la culpes cuando ella, tal vez, sufre más
ResponderEliminar