Caminábamos,
como dejándonos alcanzar,
como permitiéndonos perder la razón,
como intentándonos decir lo que no decía
el corazón.
Caminábamos los dos,
caminábamos en versos;
caminábamos mientras la luna nos miraba,
mientras el sueño se disolvía entre gotas de una guirnalda.
Caminábamos deseando alcanzarnos,
deseando alcanzar ese deseo;
caminábamos bajo la noche de los sueños muertos,
de los sueños entrecortados,
de los sueños iluminados en deseos.
Caminábamos,
y sólo caminábamos;
dejándonos alcanzar por el temor,
por la situación, por la circunstancia
que nos hacía su presa de nuevo.
Caminábamos como diciéndonos te quieros,
como mostrándonos las manos,
como mirando hacia el horizonte que nos aguardaba,
impaciente, silente, sereno.
Caminábamos y nada más había que hacer,
sólo caminar,
como dejándonos alcanzar,
como permitiéndonos perder la razón,
como intentándonos decir lo que no decía
el corazón.
Caminábamos,
y en ese caminar pausado nos dejábamos amar,
amábamos nuestro caminar y nuestra forma de amar
ese caminar que nos llevaba a amarnos más.
Caminábamos...
El lenguaje de mi alma. Amor, dolor, nostalgia, esperanza. Simplemente, sueños...Sueños Insurrectos.