Bienvenido.

El alma dice lo que la boca no se atreve; y en este espacio he decidido desnudarme el alma para hablarle al amor y a lo que con él llega o deja de llegar. Amor: Hermano, amigo, rival, tirano; en estas líneas te escribo...

Visitantes

Seguidores

viernes, 9 de marzo de 2012

LAS COSAS QUE NO DIJISTE

Las cosas que no dijiste dicen tanto,
hablan de un pasado no completado, no descubierto, no realizado.
Hablan de un amor perdido, extraviado, olvidado;
hablan de un amor marginado al obscuro rincón
de los sueños destronados.

Las cosas que no dijiste dicen tanto,
hablan de los sueños que no vivieron,
que no llegaron, que no se realizaron.
Hablan de las cosas que se destruyeron al no tener tu costado.

Las cosas que no dijiste dicen tanto,
hablan de la locura que se queda en el aire flotando,
hablan de los días de amor que no llegan,
que no se quedan, que causan llanto.

Las cosas que no dijiste dicen tanto,
hablan de las noches que no me darás, que no me diste,
hablan de los días que te llevaste, que arrebataste,
que ahora se han vuelto lastre,

Las cosas que no dijiste dicen tanto,
hablan de soledad y melancolía,
hablan de noches de amor, de locura y ambrosía.

Las cosas que no dijiste dicen tanto,
hablan de heridas y desencanto,
hablan de besos no resueltos,
hablan de abrazos no regalados.

Y es que las cosas que no dijiste
me saben a desesperanza,
me saben a dolor y miedo,
me saben a pasión perdida en lontananza.

Las cosas que no dijiste hablan,
dicen, relatan.
Y me dicen que no soy yo,
que no eres tú,
que no es nuestra aquella sonata.

Las cosas que no dijiste dicen tanto,
mientras tú te empeñas
en decir nada...


miércoles, 7 de marzo de 2012

DE PRONTO

De pronto te vas,
así, de improviso;
y de nuevo me quedo sin ti,
de nuevo me abandonas sin previo aviso.

De pronto te marchas,
me dejas a la vera del camino;
y de nuevo vuelvo a llorar,
a lamentar mi destino.

De pronto te vas,
así, de improviso;
y vuelvo a probar la soledad
de tu fría ausencia en el nido.

De pronto te marchas,
de nuevo me quedo sin tu latido,
y vuelvo a llorar de pena,
vuelvo a desear que estés conmigo.

Y así de pronto y de improviso
me quedo mirando la sombra de tu abismo,
de pronto te vas y todo
parece perdido.

Y de pronto,
así, de improviso,
te vas
y yo me quedo sin ti,
me quedo llorando tu olvido...

EL TIEMPO SE PRESTABA

El tiempo se prestaba para hacerte un poema,
se prestaba para declararte mi amor,
se prestaba para declararte mi  deseada condena.

El tiempo se prestaba para abrazarte,
se prestaba para envolverte en mi anhelo,
se prestaba para atarte a mi cuerpo.

El tiempo se prestaba para nuestros besos,
se prestaba para nuestros suspiros,
se prestaba para nuestros abrazos.

Este tiempo nuestros que tanto se prestaba
que tanto presentía y tanto invitaba;
este tiempo nuestro que tanto nos llevaba,
que tanto nos hacía presa de esta ansia.

El tiempo se prestaba para hacerte un poema,
se sentía en la lejanía, en la inmediatez
y en la encrucijada.

El tiempo se prestaba para abrazarte,
se sentía amenazante, hipnotizante, exorbitante.

Este tiempo nuestro que tanto se prestaba,
que tanto se escuchaba, se probaba,
se miraba y se sentía.

Este tiempo nuestro que nos llevaba,
que nos enamoraba,
este tiempo nuestro que nos redimía.

Este tiempo nuestro que nos e va, que no nos deja,
que no se aleja todavía;
este tiempo nuestro que permanece,
que nos alimenta y nos cobija.

El tiempo se prestaba para hacerte un poema,
se prestaba para declararte mi amor,
se prestaba para declararte mi pena.

El tiempo se prestaba para abrazarte,
se prestaba para envolverte en mi sueño,
se prestaba para atarme a tu cabello.

El tiempo se prestaba para nuevos besos,
se prestaba para intercambiar suspiros,
se prestaba para dar abrazos.

El tiempo se prestaba,
y con él nos prestábamos los dos,
para entregarnos nuestro amor,
para entregarnos en un abrazo.

martes, 6 de marzo de 2012

TE IMAGINO

Te imagino,
usando aquel vestido blanco que alguna vez vi en alguna vitrina
de alguna de esas tiendas que venden moda y lujo a destajo;
o en algún magazine de actualidad, de alguna fotografía,
de alguna silueta, de algún letargo.

Te imagino,
caminando por las calles adoquinadas de un recuerdo,
de un sentimiento, de alguna ciudad de nostalgia;
o en alguna playa lejana de algún país en donde
me inundó el quebranto.

Te imagino,
sentada el alguna banca de algún parque,
una tarde de viento de otoño, con tu cabello agitado
por el viento, despeinándote el sentimiento,
el arrojo.

Te imagino,
amándome sin reserva, sin límite, sin otro motivo;
llenándome el alma de besos y el cuerpo de sentimiento.

Te imagino...

lunes, 5 de marzo de 2012

PEQUEÑO

En cada pequeño detalle te encuentro,
en cada minúsculo destello,
en cada ínfimo deseo.

En cada pequeño detalle estás,
está tu amor.
está tu rostro y tu cuerpo.

En cada pequeño esbozo,
en cada pequeño recuerdo,
en cada instante breve,
en cada momentáneo gozo.

Ahí estás,
ahí te encuentro,
ahí te miro,
ahí te recuerdo.

en cada pequeño detalle te encuentro,
en cada brevísimo brillar del cielo,
en cada segundo del reloj,
en cada instante del tiempo.


ahí estás,
ahí te encuentro,
ahí te miro,
ahí te recuerdo.