Quiero probarte toda, quiero saborearte;
quiero pasar por todo tu cuerpo mi boca,
besar cada rincón, cada detalle,
quiero besarte el alma, besarte toda.
Quiero probarte toda, quiero saborearte;
hacer de tu piel mi mesa,
mi plato, mi cubierto, mi entremés,
mi plato fuerte y mi postre.
Quiero probarte toda, quiero saborearte;
quiero desvestirte, desnudarte,
despojarte de toda ropa
y probarte, toda.
Quiero probarte toda,
quiero comerte, saborearte,
morderte, beberte, amarte;
toda tú, todo tu cuerpo, toda tu esencia.
Quiero probarte toda;
toda tú, toda tu alma, toda tu esencia,
todo tu cuerpo y toda tu incandescencia
de luna parda, de misericordia y clemencia.
Quiero probarte toda,
llevarte al mundo de mis sueños;
y así contigo, salir de este mundo.
Salir de este reino de muertos;
muertos del corazón, del alma,
muertos de los sesos.
Quiero probarte toda,
quiero saborearte;
embelesarme en tu disfraz de pecadora,
hacer de ti el objeto de mi obsesión a deshoras.
Quiero probarte toda, quiero saborearte;
quiero llenar tu piel de sueños,
de anhelos, de deseos;
convertirte en diosa, en quimera,
en amante viajera.
Quiero probarte toda, quiero saborearte;
quiero amanecer en ti,
en tu mente, en tu cuerpo;
quiero abrazarme a él como enredadera
y exprimirte cada aliento.
Déjame te siento,
ángel de amor y deseo;
déjame posarme en ti.
Déjame te pruebo.
El lenguaje de mi alma. Amor, dolor, nostalgia, esperanza. Simplemente, sueños...Sueños Insurrectos.
sábado, 14 de mayo de 2011
viernes, 13 de mayo de 2011
QUIERO SENTIRTE
Quiero sentirte, mujer;
quiero sentir tu piel sobre mi cuerpo.
Quiero sentir tus labios en mis labios,
tus ojos sobre mis ojos mirándome,
hablándome, diciéndome que sólo quieres estar junto a mí.
Quiero sentirte, mujer.
Quiero abrazarme a ti y no soltarte;
quiero amarte fuerte, intensa, apasionadamente.
Quiero sentirte, mujer;
calma esta pasión que me quema por dentro,
que me vuelve un adicto a ti,
que me nubla la razón y el intelecto.
Ven, llega ya;
que necesito tener tu piel aferrada
a esta piel que clama por tu cuerpo.
Ven, llega ya;
que quiero sentirte, mujer;
que quiero sentir tu cuerpo.
quiero sentir tu piel sobre mi cuerpo.
Quiero sentir tus labios en mis labios,
tus ojos sobre mis ojos mirándome,
hablándome, diciéndome que sólo quieres estar junto a mí.
Quiero sentirte, mujer.
Quiero abrazarme a ti y no soltarte;
quiero amarte fuerte, intensa, apasionadamente.
Quiero sentirte, mujer;
calma esta pasión que me quema por dentro,
que me vuelve un adicto a ti,
que me nubla la razón y el intelecto.
Ven, llega ya;
que necesito tener tu piel aferrada
a esta piel que clama por tu cuerpo.
Ven, llega ya;
que quiero sentirte, mujer;
que quiero sentir tu cuerpo.
miércoles, 11 de mayo de 2011
EXISTES
Existes.
Existes en mi mente solamente, en mi alma, en mi corazón.
Existes en los huecos de mi razón y los vacíos de mi intelecto.
Existes.
Existes en mi más profunda tristeza y en mi mayor alegría.
Existes y persistes, más insistes en no presentarte, en no aparecerte, en no repetirte.
Estás, como la perfecta ensoñación de una realidad inexistente más allá de mi imaginación. Estás, como el sueño que un día se materializó en el reino de mis fantasías más inimaginables y mis deseos más incomprensibles. Estás, ahí; en ese lugar que sólo existe para mí.
Pero estás ahí. Existes, amor; existes como el eterno motivo para seguir queriendo amar. Existes como el perpetuo deseo a alcanzar, como la estrella siempre lejana, pero que ilumina mis más obscuras noches.
Existes.
Existes en mi mente solamente, en mi alma, en mi corazón.
Existes en los huecos de mi razón y los vacíos de mi intelecto.
Existes en el silencio de mis labios que gritan tu amor.
Existes en el canto de las aves que callaron el día que decidiste existir.
Existes.
Existes, amor; existes en mí.
Existes en mi mente solamente, en mi alma, en mi corazón.
Existes en los huecos de mi razón y los vacíos de mi intelecto.
Existes.
Existes en mi más profunda tristeza y en mi mayor alegría.
Existes y persistes, más insistes en no presentarte, en no aparecerte, en no repetirte.
Estás, como la perfecta ensoñación de una realidad inexistente más allá de mi imaginación. Estás, como el sueño que un día se materializó en el reino de mis fantasías más inimaginables y mis deseos más incomprensibles. Estás, ahí; en ese lugar que sólo existe para mí.
Pero estás ahí. Existes, amor; existes como el eterno motivo para seguir queriendo amar. Existes como el perpetuo deseo a alcanzar, como la estrella siempre lejana, pero que ilumina mis más obscuras noches.
Existes.
Existes en mi mente solamente, en mi alma, en mi corazón.
Existes en los huecos de mi razón y los vacíos de mi intelecto.
Existes en el silencio de mis labios que gritan tu amor.
Existes en el canto de las aves que callaron el día que decidiste existir.
Existes.
Existes, amor; existes en mí.
lunes, 9 de mayo de 2011
MUJER
Mujer,
guerrera de mil y un batallas,
que limpias tu rostro al término de la faena,
sabiendo que esta es una guerra que no se gana.
Mujer,
musa de mil canciones, de mil poemas, de mil sonatas;
templo a dónde acudo a encontrar el verdadero amor,
ese amor que no mengua, que no se apaga.
Mujer-caricia, mujer- poema, mujer-corazón.
Mujer-maestra, mujer-amiga, mujer-razón.
Mujer, que me invitaste a tu vida
para colmarla de amor y bendición,
para colmarla de alegría y admiración.
Mujer,
Agradezco a la fortuna por haberme bendecido con tanto amor;
porque siendo tuyo me enseñaste que llega el momento de decir adiós.
Mujer,
mi musa, mi diosa, mi adoración.
Mujer, que haces palidecer a cada estrella,
que haces sentirse humilde a toda constelación
Mujer,
alma de oro y cabellos de plata.
Mujer que me dio la vida
con un soplo de su corazón.
Mujer,
mi musa guerrera,
mi sueño, mi bendición.
Mujer, maestra, amiga, musa;
mujer que hiciste de este pedazo de carne un hombre
con tu canción.
Mujer,
diosa humana, polvo de estrella;
amanecer y madrugada,
bondad y amor.
Mujer,
a ti mi eterno orgullo,
mi eterno amor,
mi eterna admiración.
Te amo mujer,
mi musa, mi guerrera,
mi diosa, mi amor.
guerrera de mil y un batallas,
que limpias tu rostro al término de la faena,
sabiendo que esta es una guerra que no se gana.
Mujer,
musa de mil canciones, de mil poemas, de mil sonatas;
templo a dónde acudo a encontrar el verdadero amor,
ese amor que no mengua, que no se apaga.
Mujer-caricia, mujer- poema, mujer-corazón.
Mujer-maestra, mujer-amiga, mujer-razón.
Mujer, que me invitaste a tu vida
para colmarla de amor y bendición,
para colmarla de alegría y admiración.
Mujer,
Agradezco a la fortuna por haberme bendecido con tanto amor;
porque siendo tuyo me enseñaste que llega el momento de decir adiós.
Mujer,
mi musa, mi diosa, mi adoración.
Mujer, que haces palidecer a cada estrella,
que haces sentirse humilde a toda constelación
Mujer,
alma de oro y cabellos de plata.
Mujer que me dio la vida
con un soplo de su corazón.
Mujer,
mi musa guerrera,
mi sueño, mi bendición.
Mujer, maestra, amiga, musa;
mujer que hiciste de este pedazo de carne un hombre
con tu canción.
Mujer,
diosa humana, polvo de estrella;
amanecer y madrugada,
bondad y amor.
Mujer,
a ti mi eterno orgullo,
mi eterno amor,
mi eterna admiración.
Te amo mujer,
mi musa, mi guerrera,
mi diosa, mi amor.
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