Quédate.
Quédate sólo por esta noche, aquí, en cada uno de mis sentidos, en mi piel;
quédate impregnada en mi almohada, en mis sábanas, en mi mente, en mi corazón.
Quédate sólo por hoy; quédate en mí.
Permíteme despertar con tu sabor en los labios, con tu cabello enmarañado en mi pecho,
con tu sonrisa en el fondo del silencio.
Quédate, quédate esta madrugada. Permíteme respirarte toda, llenarme de tu perfume,
de tu ilusión, de tu inocente mirada.
Quédate sólo por hoy. Dame la oportunidad de coserte a mi alma, de tatuarme tu nombre en la memoria, de colmar mis sueños con tu imagen de perfección.
Quédate sólo un momento, un instante, un segundo a mi lado. Haz que se aleje de mí este viento tirano que cala hasta los huesos y que amedrenta la pasión.
Quédate.
Quédate sólo por hoy...
El lenguaje de mi alma. Amor, dolor, nostalgia, esperanza. Simplemente, sueños...Sueños Insurrectos.
sábado, 7 de mayo de 2011
viernes, 6 de mayo de 2011
TODO ES SILENCIO
Todo es silencio.
Todo alrededor está callado,
como mudo, como si quisiera decir algo;
algo prohibido, algo que se perdió en el olvido
y que de pronto fue recordado.
Todo alrededor está callado,
como mudo, como si quisiera decir algo;
algo prohibido, algo que se perdió en el olvido
y que de pronto fue recordado.
Todo es silencio.
Todo alrededor está callado,
como mudo, como si quisiera regresar del pasado;
como si quisiera gritarle al olvido
que de esconderse se ha cansado.
Todo es silencio.
Todo alrededor está callado,
como mudo, como si el viento lo hubiera arrancado.
Y nada habla, y todo parece decir algo;
algo que se perdió en el tiempo, en el corazón, en la casa de al lado.
Todo es silencio.
Todo alrededor está callado,
como si se hubiera quedado mudo de pronto,
como muerto, como aprisionado.
Todo es silencio, porque no te tengo al lado...
jueves, 5 de mayo de 2011
RECUÉRDAME AL LLEGAR LA PRIMAVERA
Recuérdame al llegar la primavera, dí mi nombre al comenzar el verano, que la noche sin ti se siente ajena, que el día lejos de ti se vuelve llanto.
Recuérdame al llegar la primavera, piensa en mí. Permíteme volverme el pensamiento presente, sensible, coherente; ese pensamiento que no te abandona, aún cuando no lo pienses.
Recuérdame al llegar la primavera, no permitas que el invierno se propague no me dejes morir en el olvido, o en el aplastante sinsentir de ya no estar contigo.
Recuérdame, no me olvides; no permitas que este infierno me derrita. Recuérdame, piensa en mí. Haz que esta ausencia no me borre, que este dolor no me desmorone, que esta vida siga existiendo junto a ti.
Recuérdame al llegar la primavera, dí mi nombre al llegar el verano, que el otoño se muere de frío, y el invierno perdió su camino.
Recuérdame al llegar la primavera.
Recuérdame...
Recuérdame al llegar la primavera, piensa en mí. Permíteme volverme el pensamiento presente, sensible, coherente; ese pensamiento que no te abandona, aún cuando no lo pienses.
Recuérdame al llegar la primavera, no permitas que el invierno se propague no me dejes morir en el olvido, o en el aplastante sinsentir de ya no estar contigo.
Recuérdame, no me olvides; no permitas que este infierno me derrita. Recuérdame, piensa en mí. Haz que esta ausencia no me borre, que este dolor no me desmorone, que esta vida siga existiendo junto a ti.
Recuérdame al llegar la primavera, dí mi nombre al llegar el verano, que el otoño se muere de frío, y el invierno perdió su camino.
Recuérdame al llegar la primavera.
Recuérdame...
miércoles, 4 de mayo de 2011
CUANDO EL SOL SE OCULTA
Cuando el sol se oculta sale mi verdadera naturaleza.
Cuando no hay más luz, el corazón se quita el disfraz, y muestra al mundo su verdadera cara; su verdadera faz.
Cuando el sol se oculta no existen ataduras, ni restricciones, ni limitaciones. El alma sale de su escondite de rutina y se quita las ropas de normalidad para mostrarle al mundo los secretos que recelosamente guarda en su interior.
Cuando el sol se oculta dejo de ser yo, para volverme más yo mismo; y me olvido del cinismo, y de la hipocresía, y del pesimismo, y miro al mundo desde un cristal más puro, más claro, más conciso.
Cuando el sol se oculta no habla mi boca, sólo habla mi corazón. Y dice las verdades que a la luz del día a día no diría, no mencionaría.
Cuando el sol se oculta salen los fantasmas del pasado, y conversan conmigo y con ellos mismos. Y me recuerdan tiempos que ya se han marchado y de sentimientos que no se han ido, pues decidieron volverse míos.
Cuando el sol se oculta me desnudo ante el reflejo de un cristal que se mira añejo, más se limpia a diario con canciones y cortejo. Y me miro, y sonrío, y me siento viejo; y me siento renovado, y feliz, y más completo.
Cuando el sol se oculta no hay amargura, ni dolor, ni resentimiento; sólo existe un corazón que desea amar, amar a fantasmas no olvidados, a anhelos y a deseos recién forjados.
Cuando el sol se oculta no hay nada más que risas y serenidad; tal vez un poco de nostalgia, de miradas amargas, dulces y calladas.
Cuando no hay más luz, el corazón se quita el disfraz, y muestra al mundo su verdadera cara; su verdadera faz.
Cuando el sol se oculta no existen ataduras, ni restricciones, ni limitaciones. El alma sale de su escondite de rutina y se quita las ropas de normalidad para mostrarle al mundo los secretos que recelosamente guarda en su interior.
Cuando el sol se oculta dejo de ser yo, para volverme más yo mismo; y me olvido del cinismo, y de la hipocresía, y del pesimismo, y miro al mundo desde un cristal más puro, más claro, más conciso.
Cuando el sol se oculta no habla mi boca, sólo habla mi corazón. Y dice las verdades que a la luz del día a día no diría, no mencionaría.
Cuando el sol se oculta salen los fantasmas del pasado, y conversan conmigo y con ellos mismos. Y me recuerdan tiempos que ya se han marchado y de sentimientos que no se han ido, pues decidieron volverse míos.
Cuando el sol se oculta me desnudo ante el reflejo de un cristal que se mira añejo, más se limpia a diario con canciones y cortejo. Y me miro, y sonrío, y me siento viejo; y me siento renovado, y feliz, y más completo.
Cuando el sol se oculta no hay amargura, ni dolor, ni resentimiento; sólo existe un corazón que desea amar, amar a fantasmas no olvidados, a anhelos y a deseos recién forjados.
Cuando el sol se oculta no hay nada más que risas y serenidad; tal vez un poco de nostalgia, de miradas amargas, dulces y calladas.
Cuando el sol se oculta no hay obscuridad, sólo la luz de una esperanza de encontrar el día en que no tenga que esperar a que el sol se vaya, para poder amar.
Y así, mirando al sol esconderse detrás de una colina espero a que se obscurezca el cielo para poder soñar, hasta que el sol vuelva a brillar.
martes, 3 de mayo de 2011
PROHIBIDO
Tu nombre suena a prohibido,
suena a reprimidos recuerdos.
Tu nombre suena a luz de vela,
a noches de pasión, a caricias, alcohol y canela.
Tu nombre suena a prohibido,
suena a piel desnuda,
suena a desgarradores abrazos,
suena a apasionados besos.
Tu nombre suena a prohibido,
suena a choque de caderas;
suena a piernas entrelazadas,
suena a batallas entre sábanas blancas.
Tu nombre suena a prohibido,
suena a gotas de sal escurriendo por los huesos;
suena a gritos de éxtasis,
suena a ojos entreabiertos.
Tu nombre suena a prohibido,
suena a noches de amor escondido en tu cuerpo;
tu nombre suena a prohibido,
porque prohibido es mi deseo.
suena a reprimidos recuerdos.
Tu nombre suena a luz de vela,
a noches de pasión, a caricias, alcohol y canela.
Tu nombre suena a prohibido,
suena a piel desnuda,
suena a desgarradores abrazos,
suena a apasionados besos.
Tu nombre suena a prohibido,
suena a choque de caderas;
suena a piernas entrelazadas,
suena a batallas entre sábanas blancas.
Tu nombre suena a prohibido,
suena a gotas de sal escurriendo por los huesos;
suena a gritos de éxtasis,
suena a ojos entreabiertos.
Tu nombre suena a prohibido,
suena a noches de amor escondido en tu cuerpo;
tu nombre suena a prohibido,
porque prohibido es mi deseo.
lunes, 2 de mayo de 2011
UNA MÁS
Quise verte como una más, quise verte como una simple persona; como un mero transeúnte en la calle de mi vida. Quise sólo recordar todas tus faltas, quise recordar todos tus errores e imperfecciones. Quise verte como una más.
Quise verte como una más, quise verte como una simple persona, pero tus alas te delataban, esas alas de luz de angel que tu disfraz de mujer no podían esconder. Alas de amor y de esperanza, de sueños, de ilusión, de pasión y añoranza. Quise verte como una más.
Quise verte como una más, quise verte como una simple persona , pero tu resplandor te hacía brillar más que ninguna. Ese halo de inocencia y tranquilidad, esa belleza, esa perfección, esa pureza y esa bondad impedía ver defecto, falla, error o descompostura.
Quise no verte más, quise no verte, y volteé a ver la luna; pero su belleza se opacaba, se menguaba, se perdía junto a la tuya. Y la luna no brillaba más, y se confundía, se difuminaba, se diluía. Quise verte como una más.
Quise verte como una más, pero el problema es que eres igual a ninguna. Ninguna se te compara, ninguna puede tocar las fibras que tú sin querer sacudiste con un roce de tus dedos, con sólo la punta.
Quise verte como una más y fallé miserablemente en el intento, pues no hay nadie como tú; no hay nadie que con una simple mirada me muestre el cielo.
Quise verte como una más, quise verte como una simple persona, pero tus alas te delataban, esas alas de luz de angel que tu disfraz de mujer no podían esconder. Alas de amor y de esperanza, de sueños, de ilusión, de pasión y añoranza. Quise verte como una más.
Quise verte como una más, quise verte como una simple persona , pero tu resplandor te hacía brillar más que ninguna. Ese halo de inocencia y tranquilidad, esa belleza, esa perfección, esa pureza y esa bondad impedía ver defecto, falla, error o descompostura.
Quise no verte más, quise no verte, y volteé a ver la luna; pero su belleza se opacaba, se menguaba, se perdía junto a la tuya. Y la luna no brillaba más, y se confundía, se difuminaba, se diluía. Quise verte como una más.
Quise verte como una más, pero el problema es que eres igual a ninguna. Ninguna se te compara, ninguna puede tocar las fibras que tú sin querer sacudiste con un roce de tus dedos, con sólo la punta.
Quise verte como una más y fallé miserablemente en el intento, pues no hay nadie como tú; no hay nadie que con una simple mirada me muestre el cielo.
TODOS SOMOS NIÑOS
Todos somos niños. Somos niños jugando a ser adultos, a ser responsables, a ser buenos padres, a ser exitosos.
Somos niños que ansiamos jugar tras la pelota, con los carritos de metal,con las muñecas y la matatena.
Somos niños que ansiamos montar cometas, ser astronautas y cruzar las estrellas. Todos somos niños, niños jugando a ser mayores.
Todos somos niños queriendo ser mejores, cuando lo mejor se nos olvidó al doblar la esquina de las calles "Madurez" y "Rutina". Somos niños deseando comportarnos como adultos, queriendo actuar serios e inteligentes. Somos niños jugando a ser adultos. Todos somos niños jugando a ser mayores.
Y así pasamos años, lustros, décadas, queriendo olvidar ser niños, más deseando regresar a esos albores. Y así se nos va la vida, queriendo olvidar que siendo niños los días son mejores. Y un día, de tanto desearlo, nos olvidamos y nos volvemos mayores; y nos volvemos viejos, y se nos mueren las ilusiones.
Y ya no queremos jugar tras la pelota, con los carritos de metal, con las muñecas y la matatena. Y ya no nos interesa montar cometas, ser astronautas y cruzar las estrellas. Y entonces el alma muere, se nos escapa a borbotones; y la soledad se cierne, se trasmina, se nos mete en los pantalones.
Y nos tomamos la vida tan en serio, cuando la vida no es más que sólo un juego. Y nos preocupamos, y queremos mirar el mundo tras los ojos de un adulto; y nos confundimos, y no entendemos, y todo pierde sentido. Porque el mundo se debe ver tras los ojos infantiles de la inocencia y el ocio sano de un juego. Porque el mundo debe verse tras los ojos de un chicuelo.
Somos niños que ansiamos jugar tras la pelota, con los carritos de metal,con las muñecas y la matatena.
Somos niños que ansiamos montar cometas, ser astronautas y cruzar las estrellas. Todos somos niños, niños jugando a ser mayores.
Todos somos niños queriendo ser mejores, cuando lo mejor se nos olvidó al doblar la esquina de las calles "Madurez" y "Rutina". Somos niños deseando comportarnos como adultos, queriendo actuar serios e inteligentes. Somos niños jugando a ser adultos. Todos somos niños jugando a ser mayores.
Y así pasamos años, lustros, décadas, queriendo olvidar ser niños, más deseando regresar a esos albores. Y así se nos va la vida, queriendo olvidar que siendo niños los días son mejores. Y un día, de tanto desearlo, nos olvidamos y nos volvemos mayores; y nos volvemos viejos, y se nos mueren las ilusiones.
Y ya no queremos jugar tras la pelota, con los carritos de metal, con las muñecas y la matatena. Y ya no nos interesa montar cometas, ser astronautas y cruzar las estrellas. Y entonces el alma muere, se nos escapa a borbotones; y la soledad se cierne, se trasmina, se nos mete en los pantalones.
Y nos tomamos la vida tan en serio, cuando la vida no es más que sólo un juego. Y nos preocupamos, y queremos mirar el mundo tras los ojos de un adulto; y nos confundimos, y no entendemos, y todo pierde sentido. Porque el mundo se debe ver tras los ojos infantiles de la inocencia y el ocio sano de un juego. Porque el mundo debe verse tras los ojos de un chicuelo.
Todos somos niños. Somos niños jugando a ser adultos, a ser responsables, a ser buenos padres, a ser exitosos.
Todos somos niños, a los que se nos olvido que en los ojos de la infancia radica la belleza.
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