Bienvenido.

El alma dice lo que la boca no se atreve; y en este espacio he decidido desnudarme el alma para hablarle al amor y a lo que con él llega o deja de llegar. Amor: Hermano, amigo, rival, tirano; en estas líneas te escribo...

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jueves, 30 de junio de 2016

TENGO

Tengo una prosa muy versada,
un verso muy aprosado,
un deseo intenso,
un suave murmullo de vino.

Tengo un caminar apurado,
como tratando de llegar pronto a mi destino,
como si apurándose se llegara más pronto,
como si entre pasos fuera a toparme contigo.

Tengo un mirar absorto,
como mirando el mar entre olvidos,
como soñando a mares,
como mareando realidades que no se van,
que están siempre en mi camino.

Tengo también canciones,
canciones de nostalgia y de anhelos prohibidos;
tengo una tempestad tan alta, que por más que quiera volar,
no se va, no me suelta, no la olvido.

Y tengo también soledad,
soledad amarga, soledad acompañada,
soledad externa y clavada.
soledad que duele y que acompaña,
soledad violenta, soledad ingrata.

Y entre tantos teneres,
tener amor parece prohibido;
si bien, porque lo alejo,
si bien, porque no quiere estar conmigo.

Y me envuelvo en letras,
letras de dolor, de angustia y de rincones de castillo;
y me envuelvo en silencios de soneto,
de estrofa, de verso y de pasillo.

Tengo un deseo escondido,
uno público y uno guarecido;
un deseo de navidad y otro de fin de ciclo.

Tengo días nublados y días de llovizna,
días soleados y días de cornisa.
Tengo días de sueño y días de despertar,
días en que no quiero mirar y días en que me falta abrazar.

Tengo tanto por desear
y tanto por hacer a un lado;
tengo lugares por visitar
y lugares para volver acompañado.

Y tengo este amor para amar,
para acariciar,
para tomarle de la mano;
para hacerle de desayunar,
para hacerle reír y llorar,
para no dejar abandonado.

Estrella de mar,
de fuego,
de amor soñado.
Te tengo,
aunque no quieras estar.

viernes, 22 de abril de 2016

PERDER

Perderse poco a poco, lentamente,
como perdiendo aquella soledad que no dejaba de doler,
aquella espina que se clavaba lentamente.

Perderse poco a poco,
a sorbos, a cucharadas,
como perdiéndose la oportunidad de olvidar
la razón que nos quitaba el sueño de madrugada.

Perderse entre los deseos,
que se transforman en los velos
que cubren las noches, los días, los anhelos.

Perderse en tu mirada,
en tu sonrisa,
en esa suavidad que inspiras,
que proyectas, que deslizas.

Perderse en esa sensación, en ese silencio,
en esas ganas de amarte de los pies hasta el cabello;
perderse en las claridades y en los momentos más negros,
como perdiéndose entre tus manos, entre tus hombros, en tu cuello.

Perderse en el amor,
en el deseo de encontrar destino en tu seno;
perderse en el clamor de una soledad que
llama a gritos tu desvelo.

Perderse en cada rincón
que guardan tus caderas,
que guarda tu espalda,
que guarda tu cielo.

Perderse en la canción que aún no escribimos,
que aún no entonamos,
que aún espero.

Perdernos, amor,
perdernos en el sueño,
intentando  acortar la distancia
entre mi boca y tu cuerpo.

Perdernos, amor,
perdernos en el verso,
en la prosa detallada
de un cuento que aún no cuento.

Perderte, perderme, perdernos;
perder toda fobia, todo terror, todo miedo;
perder el sinsabor de la soledad y el silencio.

Perderse,
como perdiendo;
como haciendo de esta pérdida
una ganancia, un éxito,
un encuentro.

Perderse, amor,
como quien se pierde por completo.
Eso.

viernes, 11 de marzo de 2016

LLENANDO VACÍOS

Llenarse de carne la memoria,
como llenando desiertos de esmero,
como llenando estaciones de primaveras, 
en donde sólo existían inviernos.

Llenarse de osadía las entrañas,
Llenando paredes, llenando recuerdos;
Como si recordando se pudieran llenar las veces
Que nos vaciamos de intentos.

Llenar cada destino con las caricias de lo incierto,
Llenando de vacío los instantes 
Como destripando maravillas 
tratando de maravillar destierros.

Y te llenas, 
Y me lleno, 
Y nos vamos llenando
Y de a poco desdeño gris
Como incandescente reflejo de ti.

Y me llenas
Y te lleno,
Tímido ardid
Que va de apoco musitando sueños,
Sueños de amor, dulce desliz.

Y así, vamos llenando las voces de tanto cándido sentir,
Como destgozando tempestades con palabras, con caricias, 
Con futuros por vivir.

Y así, vamos llenando soledades que encuentran silencios,
Que se rehusan a partir, que nos llenan de encuentros que no se acaban
Y que no terminan de existir.

Llenarse la carne de memoria,
Como llenando esmeros con desiertos,
Como llenando primaveras de estaciones,
Como cesando inviernos.

Llenarse de entrañas la osadía,
Parando llenarse, recordando encuentros;
Como si llenando se pudieran recordar las veces
Que intentamos vaciar viejos sentimientos.

Y así, seguimos intentando llenarnos la vida,
Como viviendo intentos medió llenos;
Mientras se nos acaba el tiempo
Llenando vacíos, vaciando intentos.

jueves, 3 de marzo de 2016

ENCONTRARNOS

Comenzábamos a encontrarnos,
como encontrando las ganas de perdernos,
como perdiendo el miedo a encontrar silencios,
como encontrar respuestas,
como las ganas que se nos quedan en las manos.

Comenzábamos a encontrarnos,
como generando encuentros,
como inventando recuerdos para recordarnos.

Y así, de pronto,
nos vamos encontrando,
como perdiéndonos de a poco,
como de a poco nos encontramos.

Y así, de pronto,
nos perdimos en un sueño, en un suspiro,
en un encuentro esperado,
como llenándonos de versos
y de planes para un futuro antaño.

Comenzábamos a encontrarnos,
a buscarnos la mirada, la sonrisa, las manos;
como buscando los encuentros
que nos llenaran los vacíos del pasado.

Y yo te buscaba,
como queriendo encontrar un abrazo por la espalda;
y yo te buscaba,
como queriendo alentar más encuentros, más palabras.

Y yo quería encontrarte,
como el que encuentra el sol después de vivir bajo encierros,
como el que se despide de tanto adiós,
diciéndole adiós a tanto adiós exiliado.

Comenzábamos a encontrarnos,
como queriendo encontrar un porvenir,
como haciendo la labor de encontrar un razón
para perder la razón en cada encuentro anhelado.

Comenzábamos a encontrarnos,
como generando encuentros,
como inventando recuerdos para recordarnos.

Y así, de pronto,
nos vamos encontrando,
como buscándonos poco a poco,
como perdiéndonos también de a poco
en el sentimiento que nos hace perder el miedo a encontrarnos.

Y así, tan de repente, tan de improviso,
queremos perder el miedo
y por fin, hacernos de piel y deseo;
y así, de pronto,
perder el miedo a encontrarnos.


jueves, 25 de febrero de 2016

GANAS

Llevamos las ganas cosidas a la piel,
como sirviendo de evidencia para convencer
que la noche se nos trepa a las piernas.

Llevamos las ganas tatuadas en la piel,
como sirviendo de razón,
como llenando el corazón de tempestades.

Y yo te llevo tan clavada a estas ganas de desclavar el alma
para salirte a buscar, para besarte la espalda, para completar
esta vida que me falta
por vivir a tu lado.

Y yo te llevo tan dentro de mí,
que la piel se me desgarra
de las ganas de que estés aquí.


Y tú me llevas tan dentro de ti,
que parece que nada más importara,
que nada más inquietara,
que todo lo que nuestra alma deseara
es tenernos.

Llevamos las ganas cosidas a la piel,
como sirviendo de evidencia de las cosas por vivir,
de los sueños por cumplir,
de todas las veladas que queremos compartir.

Llevamos las ganas tatuadas en la piel,
en las sienes, en la boca, en las plantas
de los pies.

Y yo te llevo, amor,
tan clavada que no hay más ganas
que tener tu corazón
generando suspiros que me llenen los vacíos
de amor.

Y yo te llevo, amor,
en cada una de las ganas que me invaden y me suplantan
y se apoderan de mis ganas de querer nada más
que saciar mis ganas de ti, mujer.

Y yo te llevo, amor,
con estas ganas de amarte durante todo el tiempo posible,
en esta vida y las que quedan.

Y te llevo,
como estas ganas de amarte,
que no se van, que no frenan.

Y te llevo,
como estas ganas de tenerte,
cosida a la piel,
tatuada al alma.

Te llevo, mujer,
siempre,
a cada momento en que me abruman las ganas
de tenerte junto a mí
y saciar estas ganas.