Bienvenido.

El alma dice lo que la boca no se atreve; y en este espacio he decidido desnudarme el alma para hablarle al amor y a lo que con él llega o deja de llegar. Amor: Hermano, amigo, rival, tirano; en estas líneas te escribo...

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viernes, 29 de septiembre de 2017

ENCONTRARNOS

Encontrarnos
entre las cosas que dejamos arrumbadas
en aquellos rincones del alma.

Encontrarnos
entre los resquicios de un cuento de amor,
entre los sueños que yacían inertes, carentes de razón,
de invitación a hacerlos presentes,
aunque los tuviéramos de residentes en la habitación.

Encontrarnos
entre las cicatrices,
entre el perfume de meretrices,
entre las flores recién cortadas
de una historia de insulsos vituperios que no hieren,
ni matan, ni mueren.

Encontrarnos
entre la naturaleza yerta y la viviente,
la que encanta y embelesa,
y la que nos obliga
a retirarmos de la gente.

Encontrarnos,
a pesar de todo,
a pesar de ti y de mí;
encontrarnos porque no había más remedio,
no había otra excusa de ponerle principio a un fin.

Encontrarnos,
a pesar de todos los intentos por ignorarnos,
a pesar de la cicuta y las pasiones,
a pesar del sueño de amar otros amores.

Encontrarnos,
porque nada más se puede hacer,
porque la noche parece encontrarnos
detrás de las razones que tuvimos
para no encontrarnos.

Encontrarnos,
sabiendo que nada volverá a ser igual,
que nada es lo mismo,
que todo lo que pensábamos lograr ha cambiado,
se ha tornado difuso, turbio, obtuso.

Encontrarnos,
porque todo lo que veníamos haciendo nos preparaba,
porque todos los errores cometidos nos enseñaban,
porque estábamos destinados a encontrarnos.

Encontrarnos,
porque era lo único que podíamos hacer,
porque no había marcha atrás,
porque nuestro otro destino era desaparecer.

Y a pesar de no entender,
debíamos encontrarnos...



viernes, 4 de agosto de 2017

LLENARSE

Llenarse de ilusión,
como llenándose de sentimientos,
como llenando el corazón
con historias de un te quiero.

Llenarse de pasión,
como llenando cada rincón,
cada instante,
cada deseo.

Llenarse las ganas,
llenarse las manos,
llenarse las entrañas.

Llenarse de caricias
cada poro del cuerpo,
cada centñimetro de piel,
cada partícula del viento.

Llenarse el cuerpo,
como quien llena el querer,
como quien llena el haber
con brasas de un mismo fuego.

Llenarse las manos de obras,
llenarse de acción;
llenarse los labios de intención
de llenarse el resto del cuerpo.

Llenarse todo,
llenarse absolutamente,
llenarse por completo

Llenarse como llenando vidas,
como curando heridas,
como salvando intentos.

Llenarse todo,
llenarse entero,
llenarse por completo.

Llenarse cada canción
con acordes que suenan
a recuerdo.

Llenarse todo,
llenarse entero,
llenarse por completo.

Llenarse cada vacío falto de amor
con fragmentos que no se rompan
al primer intento.

Llenarse.

sábado, 20 de mayo de 2017

JUGAR A AMARTE

Me gusta jugar a amarte,
jugar a besarte el cuerpo.
Me gusta jugar a desnudarte,
jugar volar,
a que te hago tocar el cielo.

Me gusta jugar a amarte,
jugar a que puedo acariciar tu pelo;
jugar a quitarte la calma,
mientras mis dedos juegan a tocarte el deseo.

Me gusta jugar a amarte,
jugando a ser,
jugando a estar,
jugando a imaginar que te tengo.

Pues me he cansado de tanta soledad,
me he cansado de tanta eternidad sin tus besos;
pues me he cansado de obligar a estas manos
a limitarse a sólo escribirte versos.

Me gusta jugar a amarte,
amándote en soledad,
amándote en silencio;
amando los deseos de volar,
de llenarte el alma,
el corazón, el cuerpo.

Me gusta jugar a amarte,
jugar a que te puedo abrazar;
llenarte el cuello de mi aliento,
los hombros, la espalda,
la mirada, la ansiedad.

Me gusta jugar a amarte,
aunque amarte no sea un juego;
aunque sólo desee amarte de verdad,
haciendo realidad cada anhelo;
haciendo realidad cada beso,
cada abrazo,
cada anhelo de amar.

Me gusta jugar a amarte;
ven, vamos a jugar.

jueves, 18 de mayo de 2017

DESNUDA

Desnuda,
aquella mujer caminaba los confines de su habitación,
como desvistiendo soledades,
como desnudando vacíos,
como vistiéndose de pasión.

Y nada más parecía importar,
cuando tenía puesta la seda de su cuerpo
y no había nada más que cubriese su deseo.

Desnuda,
se contoneaba y acicalaba,
como destiñéndose las heridas
de un pasado que no acababa.

Y nada más parecía importar,
cuando sus dedos acariciaban
aquellos bordes de su alma,
tan expuesta, tan libre,
tan ansiosa de amar.

Desnuda,
desnuda por completo,
mostrándose al mundo  en cueros,
dejándose mirar.

Y nada más importaba,
y nada más acontecía,
nada más que aquella guirnalda
que sobre sus sienes se cernía
e invitaba a devorar.

Desnuda de miedos,
desnuda de heridas,
desnuda de odios
e hipocresías.

Desnuda de silencios
y de palabras malditas,
desnuda de todo eso que lastimaba,
de todo eso que dolía.

Desnuda por completo,
desnuda por si llega,
desnuda con la esperanza
de ser vista como quimera,
como sueño,
como canción y cadera.

Desnuda del cuerpo,
desnuda de las ganas,
desnuda del deseo
de sentirse amada, querida, respetada.

Desnuda por completo,
por decisión, por deseo;
desnuda por afición
y por esas ganas de sentirse trofeo.

Desnuda,
desnuda por completo.

Ven, mujer;
desnúdame este deseo, también.

viernes, 12 de mayo de 2017

AQUELLO

Aquellos sinsabores 
tan llenos de olvido,
tan llenos de dolor,
tan llenos de vacío.

Aquellos corazones 
tan deseosos de amar,
que llenos de verdad
se adentraban, 
se arriesgaban, 
sin razón y sin motivo.

Aquellas ganas de abrazar,
que tanto se clavaban en el ombligo,
que buscando un corazón,
no encontraban mayor maldición 
que no tener el amor consigo.

Aquellos inviernos,
aquellos parajes desiertos,
aquellos veranos,
aquellos corazones sin dueño.

Aquel silencio avasallador que no se iba 
aunque nos muriéramos de miedo;
aquel intento,
aquel clamor,
aquella pasión sin freno.

Aquel instante de amor
que se empeñaba en no llegar,
que por buscarle realidad, 
nos confinaba a vivir en un sueño.

Aquel destino,
aquel fervor, 
aquel sentir sin creerlo.

Aquel momento,
aquel color,
aquel vestido en el suelo.

Historias de un soñador
que moría amando sin saberlo,
aquella triste canción,
aquella melancolía, 
aquella guirnalda en el pelo.

Aquel volver inerte,
aquel no poder verte,
aquella tribulación,
aquel desazón,
aquel murmullo impertinente.

Aquel detalle,
aquella maldita separación,
aquel paraje
que causaba tanta conmoción.

Aquel perdido equipaje
que nunca encontró devolución,
aquella sensación
de permanecer sin quedarse.

Aquella historia de amor
que nunca vino y nunca fue,
mas se quedó sin tener más amor 
que el que había en el aire.