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El alma dice lo que la boca no se atreve; y en este espacio he decidido desnudarme el alma para hablarle al amor y a lo que con él llega o deja de llegar. Amor: Hermano, amigo, rival, tirano; en estas líneas te escribo...

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viernes, 15 de junio de 2018

EL PAPÁ COOL



Lo pensaba hace tres años, lo sigo pensando ahora. Estamos tan obsesionados con "ser cool" que permitimos a nuestros hijos hacer, decir, ver, escuchar y tener cosas que no deberían.


Nuestra responsabilidad no es ser amigos de nuestros hijos, sino padres. Nos odiarán a veces; muchas veces tendremos que decir "no", otras tantas tendremos que aguantar el típico "todos lo hacen" o "eres un anticuado." Estoy dispuesto a aceptarlo.

En tiempos en los que la juventud pierde su virginidad a los 11, tiene celular a los 10, se maquilla desde los 9 y ve escenas y escucha canciones que hablan de sexo, violencia, drogas y libertinaje, lo único que me viene a la mente es ¿en qué están pensando los papás de estos niños que permiten y a veces, hasta fomentan esto?

El otro día mi hija dijo "mi papá no es cool, no entiende que yo ya no soy una niña (tiene 12 años)." Entonces me puse a pensar y llegué a una conclusión: 

No quiero ser el papá cool. No quiero ser el papá que va con sus hijos a la disco, o al que quieren ir a visitar porque siempre les regala cosas o les deja hacer lo que quieren. 

En mi casa hay reglas y obligaciones, también hay momentos de divertirnos y de hacer boberías; pero ante todo, hay una línea muy clara entre ellos y yo.

Amo a mis hijos con todo el corazón y lo único que quiero es que crezcan siendo personas responsables y de bien, que tengan valores, respeto y consideración por los demás. 

No quiero un lord o una lady en mi casa. No quiero una persona que se queje de todo y que todo le ofenda. No quiero que crean que se merecen todo, aún sin haber trabajado por ello, ni que todos son ganadores, aún cuando hayan quedado en último lugar. 

No quiero un hijo que crea que está bien estacionarse en doble fila o en un lugar para discapacitados porque "no se va a tardar," o que crea que las reglas aplican para todos, menos para ellos y sus "emergencias."

Quiero que mis hijos entiendan que las cosas que valen la pena son las que más trabajo, sacrificio y empeño cuestan. 

Que la felicidad no es una cosa u otra persona, sino lo que ellos hagan de su vida. 

Quiero que sepan que estaré ahí cuando se hayan caído, pero al que le toca levantarse es a él o ella.

Quiero que entiendan que, porque los amo más que a nadie, habrá muchas veces que les tenga que decir no.

No, no soy un papá cool, ni quiero serlo nunca.

martes, 6 de marzo de 2018

ENCONTRARTE

Encontrar una razón para encontrarte,
como encontrándome entre la flor y el diamante,
como entonando una canción de las nuestras;
como encontrándonos un nuevo amante.

Encontrarte,
como volviéndote a besar,
como volviendo a desear
tener tu piel, tu talante;
tus ganas de amar,
amándote.

Encontrarte,
entre las arrugas de las sábanas
que invitan a besarte los hombros,
las axilas,
las entrañas.

Encontrarte,
como por error,
por accidente;
como intentando enmendar un escozor de ayer,
como intentando llenar de amor tu presente.

Encontrarte,
entre la magia de una sonrisa,
entre la adicción a probarte,
entre las ganas de tenerte
siempre.

Encontrarte,
perderte,
olvidarte,
soñarte,
buscarte,
reencontrarte,
amarte.

Encontrarte,
entre los sueños que me inventé
para besarte;
entre las coplas de amor
que insisten en llamarte,
entre los suspiros que arranca
el pensar en abrazarte.

Encontrarte;
encontrarte, mujer de amor,
mujer de risa y de vestir elegante.
Mujer de caricia, de mirada sin prisa,
mujer de palabra pronta y esencia hipnotizante.

Encontrarte,
como si fueras a venir,
como si fueras a quedarte,
como si no hiciera más falta huir,
como si la solución a todo fuera amarte.

Encontrarte,
como encontrando de nuevo el corazón,
como encontrándome una nueva ilusión,
como encontrándote en mis ganas de hacinar caricias en tu cuerpo.

Encontrarte,
para no volverte a soltar,
para comenzarte a amar en esta vida
en la que tampoco has dejado de hacerte presente.

Encontrarte, mujer;
para comenzar a caminar,
para terminar de buscarnos
en otra gente.

Encontrarte,
yo sólo quiero encontrarte...

jueves, 18 de enero de 2018

ENTRETIEMPOS

A veces,
el destino se encuentra tras la puerta,
debajo de un par de abrigos,
sobre el diván,
o en la canción no compuesta.

A veces,
te llamo mi amor,
como llamándole de nuevo
a aquellos cabellos que se negaron
a barrerme la tristeza.

A veces,
sólo a veces parece que lo nuestro sobrevivió,
que no te fuiste y que no me fui yo,
que las noches no se hicieron tristes
y que la batalla la ganó el amor.

A veces,
el silencio de los mares se revuelve
y entre las olas se asoman los deseos de un soñador
que se niega a dejarse ganar
por los fríos de diciembre.

A veces,
cuando más te necesito es cuando más apareces,
sólo a veces, el cielo no es gris,
y las ganas de seguir se refuerzan, aparecen.

A veces,
cuando tengo ganas de partir,
cuando el viento sopla
y el sol se enfría;
cuando la vida parece no seguir,
te veo.

A veces,
sólo a veces,
cuando me siento a escribir,
te escribo,
y te escribo junto a mí
y yo estando contigo.

A veces,
a veces estás aquí,
y el mundo vuelve a ser mío.

lunes, 27 de noviembre de 2017

VOLVEMOS

Volvemos
con los sueños descubiertos,
con los brazos extendidos,
con el corazón latiendo.

Volvemos
como tratando de ser destino,
como olvidando que estamos muriendo,
como olvidando que estamos malheridos.

Volvemos
e intentamos hacer caminos
de los horizontes desdeñados,
de los poemas más dolidos.

Volvemos,
pronunciando el verso callado,
mencionando el nombre prohibido,
destronando los miedos más temidos.

Volvemos,
y nos hacemos de nuevo roce
y nos hacemos de nuevo beso
y nos hacemos de nuevo rocío.

Volvemos
como sintiendo lo mismo de antes,
como si nunca hubiéramos emigrado,
como si nunca hubiéramos partido.

Volvemos,
Tratando de hacer negocio
de los suspiros convenidos,
de los ratos de ocio,
de los atardeceres vividos.

Y volvemos,
como volviendo de un dulce sueño,
como despertando de un viejo olvido,
como deshaciendo un dolor reprimido.

Volvemos,
regresamos,
recordamos,
repetimos.

Y nos hacemos viejos
intentando regresar a ser lo que antes fuimos,
intentando imaginar una vida sin castigo,
intentando desterrar el hartazgo, el miedo, el dolor sentido.

Y volvemos,
y nos quedamos,
y nos movemos,
y nos hacemos nido.

Y volvemos,
como tratando,
como logrando,
como si nunca hubiéramos existido.

Volvemos, amor.

martes, 14 de noviembre de 2017

TAL VEZ

Tal vez no eras tú,
porque simplemente no era yo;
porque tal vez no éramos nosotros
los que debíamos ser,
los que debíamos estar.

Tal vez lo nuestro estaba destinado a ser,
pero sólo por unos breves momentos,
tal vez solamente era nuestro ese porvenir
que duraba unos segundos.

Tal vez no te perdí,
tal vez fuiste mía cada segundo de ese minuto;
tal vez tuyo fui,
tal vez fue nuestro sólo el intento.

Tal vez no éramos promesa de amor,
ni éramos sentimiento eterno;
tal vez lo nuestro era decirnos adiós
para después levantar el vuelo.

Tal vez no eras tú,
porque simplemente no era yo;
porque tal vez no éramos nosotros,
porque de nosotros no era el ser.


Tal vez no eran nuestros besos,
tal vez nuestro destino era el ayer;
tal vez lo nuestro era ser
solamente camino y no querer.


Tal vez no estábamos unidos,
tal vez este sueño era sólo mío;
tal vez quería que me quisieras
de la misma forma en que te legué a querer.

Tal vez no eras tú,
porque simplemente no era yo;
porque tal vez no éramos nosotros
los que debíamos ser,
los que debíamos estar.

Tal vez lo nuestro era colindar,
coincidir,
brillar
y desaparecer.

Tal vez...